Papá…

Papá:
Hacen falta muchas horas, días, meses…a mi me han hecho falta años para ver algo que, quizás desde una postura demasiado soberbia, pienso que tu aún no has visto. Las conclusiones a las que he llegado ultimamente han ido tomando forma poco a poco, pero ahora que tengo todas las piezas del puzzle y lo voy recomponiendo siento que algo está arreglandose, por fin, después de tantos años… El dibujo que voy vislumbrando es diferente. No puedo decir que sea bonito, desde luego no es el que esperaba, y tampoco es el que mucha gente que me quiere esperaba encontrar…pero a pesar de todo a mí me gusta, porque este sí es de verdad, y es el real y es el mio y lo voy a defender con uñas y dientes.
Al final va a resultar que tengo de ti algo más que la nariz y la forma de la cara. Puedo entender porque lo hiciste, porque sucedió todo. Puedo, creo, entender el origen de todo aún mejor que tu mismo, y ahora que lo sé, solo siento una inmensa tristeza… Me reconozco en tí en tantas cosas… en las reacciones cuando me siento atacada, en el exceso de ego en algunas situaciones y en la falta de autoestima y el sentimiento de inferioridad tan devastador en otras… en tu sensibilidad. Una hipersensibilidad que yo he abrazado y de la que he hecho una bandera y de la que tu siempre huiste y contra la que siempre luchaste. De hecho creo que ahí está el origen de todo, de lo extremadamente vulnerable que fuiste siempre a todo, y de como has intentado siempre ahogar ese sentimiento con piedras y más piedras que no han hecho más que ahogarte a ti mismo.
Sin embargo yo siempre he intentado ser sincera conmigo misma. Quizás no con los demás, pero si conmigo misma, y eso me ha salvado un poco. Al ser sincera conmigo misma me he obligado a afrontar las cosas. Eso es, ahora, con el paso del tiempo, lo único que puedo reprocharte, papá: que no fueras sincero contigo mismo hace mucho mucho tiempo. Que no fueras lo suficientemente valiente para aceptar que no estás hecho para según que tipo de vida, que no es lo tuyo. El mismo dia que te fuiste de casa ya intuía que el puñal eran las formas , pero no el fondo. Hoy tengo la certeza de que estaba en lo cierto.
No puedo dejar de subrayar, sin embargo, la ironía de reprocharte tu falta de valentía al mismo tiempo que escribo esto aquí en vez de decirtelo a la cara. Espero que el tiempo me permita, nos permita recuperar aquella relación que teniamos hace muchos años. Porque yo, y me da igual si peco de egolatría, creo que fui la única cosa real de toda esa etapa de tu vida.
Demano disculpes per aquesta exhibició de la meva intimitat. Però és el meu bloc i potser ja era hora de dir algunes coses sense posar-hi cap filtre.
Animo Maribel, ni los buenos son tan buenos y trasparentes ni los malos tan malos